La electrificación del automóvil es una de esas tendencias que no se detienen: tras la desaceleración reciente —empujada en buena medida por el giro de Estados Unidos—, el mercado se estabilizó y volvió a ganar terreno en Europa y Asia. En México también está pasando, pero a un ritmo desigual y por razones que tienen más que ver con la política pública que con la tecnología.
Eugenio Grandio, Presidente de Electro Movilidad Asociación (EMA)